Alpha Condé: Guinea seis años después

PolíticaEconomíaGuinea
1/12/2016Mory Oulen Camara



Cuando el profesor Alpha Condé llegó al poder en 2010 después de lo que se ha conocido como las primeras elecciones verdaderamente democráticas en Guinea, el país se encontraba sumergido en una grave crisis económica. Las Instituciones de Bretton Woods habían roto cualquier programa de asistencia al país y la Unión Europea había congelado la cooperación a través del Fondo Europeo de Desarrollo (FED). En resumen, Guinea había dejado de recibir asistencia de la comunidad internacional. También, Como consecuencia de la elección del presidente en 2010, el clima social se vio perjudicialmente afectado. Ha hecho falta toda la maestría y trabajo del presidente Alpha Condé para, seis años después, y pese a la aparición del virus Ébola en 2014, que dejó miles de muertos tanto en Guinea como en otros países de África y una recesión económica, llevar al país a su actual situación.

En el año 2010, el profesor Alpha Condé juraba con la mano en el corazón relanzar su país sin ser realmente consciente de la magnitud del problema y el caos económico que afectaba a Guinea. A la llegada al poder del nuevo presidente, la deuda pública de Guinea se situaba en 8000 millones de Francos Guineanos.. 45 millones de deuda adquirida durante el levantamiento militar de 1984. A finales del año 1999 la deuda guineana llegaba a 137 millones, 274 millones en 2001 y llegaba a los 2000 millones en el año 2006. El gobierno de transición llevó la deuda a 3449 millones en 2009 bajo el mando del capitán Moussa Dadis Camara y hasta los 6433 millones durante el mandato del general  Sekouba Konate en diciembre de 2010. En este catastrófico marco económico empieza su mandato el nuevo presidente.

Poco después de su primer año a cargo del gobierno, el profesor había conseguido traducir en acciones concretas una serie de compromisos adquiridos durante su campaña electoral

Poco después de su primer año a cargo del gobierno, el profesor había conseguido traducir en acciones concretas una serie de compromisos adquiridos durante su campaña electoral y que configuraban el eje  central de su agenda política. Entre las medidas más importantes, encontramos los primeros pasos hacia la sanidad universal y gratuita, la derogación de los impuestos de capitación, la unificación de múltiples cuentas del tesoro público en una única cuenta del banco central para una mayor facilidad a la hora de controlar los ingresos, además de diversos logros en lo político, económico y social. Estos logros se pudieron apreciar en cuestiones macroeconómicas. El déficit presupuestario bajo del 13% al 2%, 11 puntos de ajuste que supusieron un esfuerzo sin precedentes. Esta reducción acabó con la impresión del dinero, lo que supuso una significativa reducción de la inflación que pasó de un 23 a un 17 por ciento. Como resultado de esta estabilización macroeconómica, el tipo de cambio del franco guineano se estabilizó y las reservas de divisas aumentaron de 0,5 meses a 5 meses de importaciones de 2012. Con estos ajustes, el FMI incluyó el programa económico de Guinea en el marco del servicio de crédito ampliado (SCA). La principal consecuencia de la buena gestión económica de Guinea fue lograr su salida de la iniciativa PPME (Países Pobres Muy Endeudados) y cancelar más de un tercio de su deuda externa. El gobierno también fue capaz de reducir su deuda con el Club de París un 99,2% que pasó de 661,2 millones de dólares americanos a 5,3 millones. 

El déficit presupuestario bajo del 13% al 2%, 11 puntos de ajuste que supusieron un esfuerzo sin precedente

Al mismo tiempo, Guinea ha expandido su sector turístico con la construcción de diferentes complejos hoteleros (Palm Camayenne, Noom, Kaloum Hotel, Milenio, Radison, Sheraton, etc.). Por no hablar de la inversión en infraestructuras a gran escala, tales como el Diamond Plaza o el puente del 8 de noviembre. El mayor proyecto durante el primer mandato del presidente ha sido la construcción de la presa Kaleta de 240 megavatios.

En el sector minero, se firmaron varios acuerdos que se vieron afectados por la aparición del Ébola en el país que provocó la duda sobre los esfuerzos y avances realizados en el país y la salida de algunos inversores del sector. Gracias a la  buena gestión de Alpha Condé, se movilizó a la comunidad internacional contra la pandemia que ahora ha quedado como un mal recuerdo. Actualmente Guinea ha ganado popularidad para los inversores y el FMI ha renovado su confianza en el país.

Después de un balance muy positivo de su primera legislatura, el profesor fue reelegido como presidente en las elecciones de 2015. La tensión política fue aplacada por la capacidad de diálogo del presidente con su principal opositor, Diallo, ya que están en constante contacto para tratar las principales cuestiones de la nación. Otro de sus principales oponen-tes en la carrera electoral, Sidya Touré, se convirtió en una de los altos representantes del presidente.

El país ya ha comenzado  a desarrollar importantes reformas políticas como la creación de la asamblea nacional y la implementación de una ley que regule la figura del líder de la oposición. Se están estableciendo también, de manera progresiva, di-ferentes instituciones previstas por la constitución, tales como: El Defensor del Pueblo, la Alta Autoridad sobre la Comunicación, la Corte Constitucional, el Instituto Nacional Independiente de Derechos Humanos, el Comité Económico y Social y el Tribunal de Cuentas.

Sí Guinea ha sido capaz de restablecer los grandes equilibrios macroeconómicos debe también ser capaz de preservar las cuestiones económicas y sociales, profundizando en las reformas económicas ya ilustradas mediante el establecimiento de la unidad del cuerpo de finanzas públicas, la eliminación del impuesto de capitación, la pérdida de los mercados de conveniencia y el saneamiento del entorno empresarial a través de la creación de la Agencia de Promoción de la inversión privada (APIP). Estas reformas fueron acompañadas por la adopción de un nuevo código de adquisiciones y el saneamiento del archivo de Servicio Público. Otra de las principales cuestiones que el gobierno tiene en perspectiva es la reducción de la desigualdad entre las ciudades y las zonas rurales, como lo demuestran las recientes visitas del jefe de Estado en el país para elaborar un inventario y evaluar en profundidad las necesidades de los habitantes de estas zonas, tanto en términos de infraestructuras viales y sociales así como la rehabilitación de edificios públicos y otras construcciones.

 

¿Guinea hoy? Todo va bien. De momento...

 

Por Mory Oulen CAMARA

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